Jiro Taniguchi: Barrio lejano y el eterno retorno

Barrio lejano

Nos acomodamos en el Japón de la posguerra para hablar de uno mismo y ser sincero al mismo tiempo, proyectar el pasado y revivir la infancia.

Barrio lejano de Jiro Taniguchi mantiene la mirada de un relato en los ojos de un adulto con un cuerpo de adolescente, será todo un descubrimiento para Hiroshi Nakahara. Una historia que leeremos sin moderación y con un fondo rico y sobre todo profundo. Con un impacto emocional de nostalgia, sin desviarnos de un viaje en el tiempo que fascina.

Barrio lejano.
Barrio lejano.

Los personajes son conmovedores, en Barrio lejano de Jiro Taniguchi las reflexiones sobre el pasado se instala en una trama enmascarada por la importancia del afecto, con una carga pesada de sentimientos, contradicciones, nostalgia y arrepentimientos. El tono lento me conduce a la instrospección e incluso más alla, podría identificarme completamente en el contexto de la historia. No hay ninguna barrera que separe la realidad repleta de sentimientos encontrados, el presente es pasado y el pasado es desconcierto cuando te enfrentas con otra mirada, otra edad. Hay momentos en la vida que nos marcarán para siempre.

Cada relación alimenta una debilidad o una fortaleza dentro de ti, puedes modificar viejos patrones o terminar paralizado.

 

Hiroshi Nakahara de 48 años casado y con dos hijas a las que no presta ninguna atención, es un hombre desilusionado con su vida, sin saber por qué, involuntariamente esta en un tren, con destino sus 14 años. La triste parada es la tumba de su madre, que no consigue olvidar, y se hunde en un sueño profundo de vuelta al patio de su infancia. Viajar con el cuerpo físico hasta el pasado, y una vez allí, hacer cosas diferentes y cambiarlo, enfrentarse al dolor de la verdad. La desaparición de su padre, es la opresión a la que siempre se sintió sometido.

El sentido de la lectura de este volumen es a la occidental y no a la japonesa, por expresa voluntad del autor.

 

Barrio lejano nos recuerda que todos los posibles pasados ​​y los posibles futuros conviven juntos, el propio tiempo… ¡no puede cambiar el tiempo pasado! La realidad tiene múltiples dimensiones, necesitamos comprender a nuestros padres para comprender lo que somos nosotros mismos. Taniguchi nos muestra la poesía de los detalles, las conversaciones familiares, amigos entrañables y amores dificiles de conservar. El pasado tiene mucha importancia, es la fuerza que nos dirige hacia el futuro.

El retorno al pasado, es utilizado en otro de sus trabajos, destacado por ser uno de los más influyentes de la década, El almanaque de mi padre.

Barrio lejano. Conversación.
Barrio lejano. Conversación.

 

Es imposible permanecer indiferente a esta historia, el cómic esta lleno de preguntas, y una dualidad de ver la vida de adolescente a una edad madura. Un manga imbuido en una profunda reflexión sobre la existencia, mediante un trazo delicado y clásico, a pesar de ser predecible.

 

Este álbum nos da la impresión más hermosa que podemos vivir al leer; la de haber vivido.

Hacer las paces con nuestro pasado es un aspecto muy importante a la hora de afrontar el presente y el futuro con tranquilidad, y poder encontrar nuestro lugar en el mundo.

 

 

Padre e hijo.
Padre e hijo.

 

Las transcripciones del Japón en la época detallada, esta muy bien representado y la linea de Tanigushi tiene una fuerte influencia europea que se descarga en las hojas. Con un tono tranquilo y sútil, observado bajo distintos prismas en torno a unos diálogos cargados de tintes morales, la trama imprimen mucha más profundidad de la que aparenta. El singular drama del alcoholismo espontáneo y carente de intencionalidad, relata en gran medida las dificultades para tomar decisiones, como lo hacía su padre. Revivir la adolescencia es una fantasía común y el autor recurre a esta premisa para permitir entender a un hombre decepcionado y triste, que se pregunta si podemos actuar frente al futuro, cuando te pesa tanto el pasado, ¿Podemos realmente cambiar el tránsito del destino?

Barrio lejano

 

Ponetn Mon edita otra obra maestra con unas hojas de inicio a color y 400 más en blanco y negro. Se apoya de nuevo en las emociones a través de un viaje que te conectan de forma inmediata. En una muy cuidada edición de un autor que acaba destacando por encima de todo, constituyéndose en una referencia.


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