La hora del lobo

La hora del lobo

Josep Ferran Valls

La hora del lobo de 1968. Terror fantástico y psicológico que se entrelazan y fluyen a través de las imágenes.

La hora del lobo
La hora del lobo

Carl Adolf von Sydow, actor; nació el 10 de abril de 1929; murió el 8 de marzo del 2020

El gran actor sueco de cine y teatro Carl Adolph Von Sydow artísticamente, Max von Sydow ha muerto a los 90 años. Protagonizó La hora del lobo que hoy reseñamos, un papel complejo sujeto a terribles pesadillas y alucinaciones. Seguramente lo recuerden más por El exorcista (1973), una cinta más generosa popularmente  con su trabajo después de haber pasado por tantas crisis metafísicas en las películas de Bergman (1957 – 1969). Von Sydow volvió a trabajar con Ingmar Bergman cuando interpretó al abuelo materno de este último en, Las mejores intenciones (1992), dirigida por Bille August a partir del guión autobiográfico de Bergman.

Le recodaremos también por el Cuervo de tres ojos en la sexta temporada de Juego de Tronos (2016) .Su último papel en el cine llegó con Kursk (2018) de Thomas Vinterberg.

 

 


La hora del lobo de Ingmar Bergman. 1968. Con Max Von Sydow, Liv Ullman e Ingrid Tullin.

El terror fantástico y lo psicológico se entrelazan y fluyen a través de las imágenes pesadillescas de Vargtimmen. Un tenebroso Ingmar Bergman nutre las entrañas de su ficción con el relato El invitado de Drácula como punto de partida y referente y la iconografía del «cuervo» Bela Lugosi como figura de inspiración.

 

Respecto a la obra de Stoker, es evidente el paralelismo entre las desventuras del pintor Johan Borg y las de Jonathan Harker: ambas recogidas en un diario y acontecidas en las inmediaciones (casi yermas) y las salas de una tenebrosa morada regida por fuerzas vampíricas.

Por lo que atañe a Lugosi, está presente a través de un morador cuyo físico es similar al suyo y se asocia al cuervo (recordemos el filme de Friedlander; y también que Satanás ya estaba presente en El séptimo sello a través de la partida de ajedrez que juegan el caballero y la muerte, muy similar a la de Lugosi y Karloff en el filme realizado por Ulmer; en ambas, los antagonistas se juegan una vida humana).

 

La vertiente psicológica de La hora del lobo es una gran metáfora. Johan es real, el resto, paranoia. Su esposa representa la razón, la defensa contra sus fantasmas. Quedó muy afectado por su amor perdido. Se aisló en su locura. Intentó salvarse y durante 7 años estuvo fabricando un oasis familiar. Johan intenta salir a flote pero, al mismo tiempo desea reencontrarse con su antiguo amor fallecido. Desea recuperar la cordura, pero los monstruos le acosan. El pintor se obsesiona con la muerte y la oscuridad; con la hora del lobo, el período entre la noche y la aurora. El niño al cual asesina no es sino él mismo, o bien su trauma infantil. Al destruirlo se deshace de la niñez marcada. La machaca con ira, rabia, pese a que se resiste.

Todo es fantasía. Cuando termina por matar a su razón se hunde sin remedio.

 

Los cuervos son psicopompos. Viajan entre la vida y la muerte llevándose almas. Johan recuerda a Van Gogh. Tenía porfiria, enfermedad que afecta a la sangre y el cerebro. La porfiria produce alucinaciones, miedos extremos (sus cuadros deforman la realidad, como los de Johan). Incluso la sangre se licua y necesita transfusiones frecuentes: he ahí el vampirismo.

 

Reseña a cuatro manos de:

Rocio Gemma Perez Fernandez

Josep Ferran Valls

 

 


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Autor Colaborador

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