JONATHAN – COSEY. Integrales

Jonathan Integrales

Jonathan Integrales

Jonathan trajo un nuevo tono y un soplo de aire fresco al paisaje franco-belga de 1975.

Jonathan es una serie intemporal e intergeneracional, una creación muy personal de Cosey evocada en firmes trazos por múltiples lecturas de su infancia y adolescencia evolucionados en el tiempo. Bebida de todas las fuentes posibles, desde Spirou hasta Carl Gustav Jung y varios novelistas contemporáneos, la más notable sería la influencia de Derib, Bernard había trabajado con él coloreando Go West.

 

 

En los años 70 Bernard Cosey se sentía muy atraído por las filosofías orientales, le desafiaba el Tibet y propone a la revista Tintín Jonathan, un personaje creado como una autobiografía imaginaria, un joven viajero suizo con amnesia en las huellas de su pasado. Desde el Nepal hasta los Estados Unidos, su deseo es rescatar imágenes de su vida anterior, como único sentido, el de su futuro, mientras Jonathan evoluciona en una soledad mezclada con libertad y una cierta ingenuidad.

 

En 1978 cuando publicó su primer álbum, Bernard Cosandey más conocido por Cosey, no se imaginó que lo acompañaría durante más de treinta años.


Mientras le acompañamos en sus aventuras e inmerso en extraordinarios pasajes, los viajes se convierten en capítulos de la serie familiarizados con el pensamiento tibetano. Se interroga a menudo sobre “si-mismo”, como símbolo de la ignorancia hacia nuestro yo, el gran misterio de lo que somos. Cosey persigue el conocimiento más profundo en una serie de aparentes aventuras pero, con un conflicto ante todo, interior.


El diseño gráfico, profesión que ejerció durante algunos años, le ayudó mucho a desarrollar la composición, el espacio y la sugestión como mecanismo expresivo, aplicando poco a poco la magia del “estilo Cosey”, destacando de su trabajo la forma secuencial, diferenciándose de los demás. Cosey opina que el lector de cómics, es como un niño que juega con los textos y los dibujos.

 

La línea se afirma en cada viñeta sin tratar de entrar en demasiados detalles. No es una línea clara, ni es hiperrealismo.

 

 

 

 

 

 

La escasa documentación sobre el Tíbet le obligó a viajar a Ladakh, una provincia tibetana bajo el protectorado indio, por lo tanto preservada de la invasión china. Descalza bajo lo rododendros; el tercer volumen, le permitió contar y dibujar con su propia documentación, impregnó el personaje al terreno de lo auténtico, más introspectivo y meditativo, incluso naturalista, añade más tiempo para crear una atmósfera desprendida de mucha acción. Expresa sed por lo absoluto, muy típico de los años 70 instalando un clima de serenidad ilustrado en personajes como la pequeña Drolma o Kate.


Al inicio de cada álbum Cosey añade una lista de canciones para escuchar de fondo acompañando la lectura del cómic, en un intento de mezclar sensaciones reveladoras de cada uno. “Hergest Ridge” de Mike Oldfield y “Phaedra” de Tangerine Dream como ejemplos.


Los dos primeros álbumes se entroncan y se pierden en patrones estilísticos sin experiencia, expuesto a una influencia inmadura y abrevada de la ilusión de un principiante , pero a partir del volumen tres, se apoya en la trama hasta el nueve, evoluciona y se tinta de colores pastel, se afirma como un himno a la amistad, para quedarse como una serie imprescindible del noveno arte que evoca olores, sonidos y una voz propia que lo persigue.

Es en medio de los Alpes suizos donde Cosey adquiere el gusto por los espacios amplios, cubiertos de nieve y literatura. Bajo la tutela de Derib, aprendió el oficio de contar historias.

La colección se compone de seis integrales.

 

 

Ponent Mon
Ponent Mon

 

 

 

Ponent Mon nos ofrece dos integrales con bocetos y acuarelas interiores. Cuadernos que preceden a la historia con un prólogo que abre una puerta entregada a tu imaginación y repasa los orígenes de la serie que desafía el tiempo; y las creencias ancladas en una realidad que transciende modas, épocas y nacionalidades. Un fruto de investigación publicado entorno a una de las obras maestras de Cosey, su alter ego de papel.

Ojalá tengamos continuidad…

 

 

 


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