Green Manor – Reseña

Portada Green Manor reseña en Séptimo y Noveno

Green Manor es un club inglés donde transitan historias con atmósfera Sherlockiana, un combate singular entre apuestas y desciframientos perfectamente destilados. Desde luego de una manera elegante y refinada. ¡Una verdadera joya que nunca envejece!

 

Portada Green Manor reseña en Séptimo y Noveno

 

La premisa de la serie nos ubica en varias investigaciones policiales victorianas, de ambiente reposado y tranquilo, el de un selecto club inglés vestido de vanidades y donde muestran sus apuestas por morbo.

 

Representando varias historias con una apasionante cuota de asesinatos y venganzas, muy originales y bien construidos.

 

El enfoque típicamente inglés acompañado con una taza de té evidencia en sentido extendido una estructura similar a los relatos Sherlockianos. El humor negro y la atmósfera a la vieja escuela británica, unidos por el hilo común pero independiente equilibran todas las historias de éxito en su conjunto final.

 

Es cierto que hay una historia de fondo, pero casi inexistente, es sólo un pretexto para encadenar las hojas. Los diálogos cincelados de Fabien Vehlmann, (1972) reúne a una gran cantidad de personajes ricos y a menudo deshonestos con un tono más o menos cínico y compensado a la interpretación del ávido lector. Vehlmann trabajó para la revista Spirou y se le conoce también por el René Goscinny del tercer milenio. De sus trabajos destaca El Marqués de Anaon, Las aventuras de Spirou y Fantasio, Solos y el título aquí reseñado.

 

Ilustración de Green Manor
Ilustración de Green Manor

 

A lo largo de la obra el dibujo de Denis Bodart es simplemente perfecto en su género, vivo y dinámico. Los personajes muestran la rigidez británica a la perfección compuesta por una colección de historias cortas enriquecidas con el trazo elegante de la Inglaterra victoriana. Bodart (1962) pasó por la escuela de Saint-Luc de Bruselas, en 1985 publicó su primer trabajo que le sirvió para que Yann iniciara con él varias colaboraciones.

 

La ficción detectivesca descubre la verdad sobre sus orígenes después de interrogar a varios testigos. Cada historia corta que nace del distinguido club es un mecanismo de precisión perverso en escasas hojas. Parecen especialistas en el arte de cometer crímenes, incluso definiendo el arte de matar como un reto. Es dentro de los muros de Green Manor donde cada conversación brilla entre sus miembros e inicia un relato detectivesco.

 

¿Es posible encontrar un asesinato sin una víctima y sin un asesino?

 

El enigma de cada historia se resuelve sin fantasía o violencia, simplemente la lógica implacable de refinados modales, siguiendo los pasos de los maestros de la ficción detectivesca. Cada nueva situación se resuelve en historias cortas, se aclaran todas las circunstancias que las rodearon con un sabor especial al estirado Londres de Conan Doyle o John Dickson Carr, sin duda dos de las máximas influencias policiales más obvias. En una resolución realista de aspecto saludable, adictivo e ingeniosa. Con colores sólo de Scarlett en los capítulos 1 al 11; y Scarlett, Denis Bodart y Étienne Simon en los restantes capítulos (12 al 16). Todos ellos vertidos en una paleta sobria privilegiando los colores otoñales, captando de manera admirable la atmósfera de ladrones, bandidos y asesinos que destacan sobre unos escenarios tan bien elaborados.

 

 

La edición de Dibbuks con un estilo muy finales del siglo XIX resulta deliciosamente tentadora, la cubierta tiene la elegancia de la imitación a cuero con cubierta gruesa y pátina vieja erosionada por el tiempo, la calidad del papel enguantada con elegancia hacen las delicias de cualquier aficionado al noveno arte. Una lectura imprescindible y un regalo con estilo.

 

Green Manor es un prestigioso club de la alta burguesía.

 

 

Te recomendamos… El cineasta, La divina de Oscar Wilde, Leonardo da Vinci o Las aventuras de Sherlock Holmes.

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