El ídolo caído de Carol Reed-Reseña Cine

El idolo caido. Reseña

Con la dirección de Carol Reed, El ídolo caído plantea la pregunta “¿Puedes traicionar sin querer a tu mejor amigo?”

En 1947 Carol Reed sugería a Graham Greene llevar al cine una de sus novelas a través de varios adoquines londinenses. Un magistral thriller (adaptado de su propia ficción “The Basement Room”), para encontra la inocencia de manera extraordinaria. La técnica cinematográfica del director ayudado por el propio escritor, William Templeton y Lesley Strom equilibran el suspense con sabor a mentiras, todas ellas habitadas en una embajada palaciega.

 

Escena de la película.

 

Hay una cierta ingenuidad en el propio planteamiento, en el entorno de la historia, en el tono de la película. Reed enmarca todo a través de los ojos de Philippe (Bobby Henrey), un niño que en ausencia de sus padres se queda al cuidado del matrimonio Baines. Los personajes del Sr. y la Sra. Baines se construyen y desarrollan a través de ángulos y miradas nivelados desde el suelo. Con un alto contraste cortejado de una técnica brillante  que sube los peldaños de una magnífica escalera de secretos adultos y fantasías infantiles.

Phil ve el mundo a través de un marco inclinado en recriminaciones consistentes en el drama ético.

De manera fortuita Philippe, un niño de ocho años capaz de robar todo el protagonismo, descubrirá un secreto en un mundo menor de edad. El asombro infantil y la atmósfera de intriga desarrollan un thriller en la embajada de un país francófono del Londres de 1948, una ciudad aún maltratada por la Segunda Guerra Mundial. El miedo, la traición y una variedad de factores personales se retratan a través de la percepción de un niño que deambula con la perspectiva de la cámara, por un rastro de moral y textura ética que pasa por la tutoría en las figuras de autoridad. La dicotomía moral se evidencia a puro golpe de candidez y agudeza psicológica segregando una gran cantidad de tensión y sensación de fatalidad inminente.

La expresiva forma de mostrar la manera de ver el mundo a traves de los ojos del niño evidencia a Carol Reed como uno de los grandes cineastas del séptimo arte.

 

El aire perturbador de el ídolo caído se despliega en los ángulos inquietantes del director de fotografía francés llamado Georges Périnal (1987-1965), responsable del brillo en blanco y negro. La enorme mansión, propiedad de la Cruz Roja Británica, sostiene todo un juego de confidencias que Périnal captura constantemente en el vestíbulo y la escalera. 90 minutos nominados por la academia con una combinación de mentiras que protegen, implican y finalmente grita una verdad que nadie escucha.

El ídolo caído trata de darle sentido a un relato de ritmo y tono sombrío, se viste de pantalones cortos sobre calles mojadas en sombras, anticipando el llamativo expresionismo del director acompañado siempre por una banda sonora de absoluto subtexto, dirigido por la partitura de William Alwyn.

El ídolo caído

 

El ídolo caído fue nominada por la academia en 1948 a Mejor Director y Guión Adaptado (Graham Greene).

 

Tengo la sensación, a día de hoy, que la figura del director Carol Reed no dejo suficiente huella en el panteón artesano de los grandes maestros cinematográficos. Desde 1947 hasta 1949 “Larga es la noche” y “El tercer hombre” iluminaba el mundo del celuloide con tintes investidos en obras maestras. Una carrera gradualmente sobresaliente que parece descuidar un título donde la trama de un crimen es irrelevante. Perfectamente ejecutado, Reed destaca los pequeños detalles en imágenes decisivas para un marco premeditado en perfecta ecuación con la imaginación de un niño encendido por el universo Baines.

 

El -idolo caído 7&9
El ídolo caído

El problema son las mentiras… Los dos cometimos errores. Nos hacemos los unos a los otros, el problema es que exageramos el juego.


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