Ha llegado un Inspector.Cine del Suspiro-Reseña Cine

Cine del suspiro. Reseña Cine.

Ha llegado un inspector (An inspector calls, 1954). Un título propuesto por Guy Hamilton, un director que se adentra en el suspense de la alta burguesía, con la adaptación de una obra poco reconocida de J. B. Priestley.

Ha llegado un Detective, reseña cine
Intriga policíaca. Años 1910-1919

 

 

Un título muy representativo del Cine del Suspiro, que se condensa en 80 exquisitos minutos, con una gran lección de cine.

Suspiro: Espacio de tiempo muy breve.

Cine del Suspiro, me gusta denominar a aquellas películas que no suelen sobrepasar los 90 minutos de duración y que nos hacen pasar el tiempo como eso, como un suspiro, mientras nos deleitamos con sus imágenes. Un cine de calidad y que suele estar dotado con múltiples alicientes que consiguen seducirnos y robarnos nuestra atención.

Una vez concluida la visión de Ha llegado un inspector, un abstracto pensamiento me aborda y me lleva a preguntarte apreciado lector, en un ataque de complicidad, lo siguiente: ¿Conoces a alguien que sea capaz de rodar actualmente una película de 80 minutos, con pocos medios y que aúne la calidad cinematográfica con un entretenimiento puro y formidable, siendo capaz además de sorprender al espectador? No parece fácil, ¿verdad? Por si no encuentras respuesta positiva, aquí queda hoy mi propuesta de esta sección: Ha llegado un inspector.

 

 

La acción nos sitúa en medio de una cena de una acaudalada familia de la alta sociedad británica.

 

El matrimonio Birling, su hijo Eric, su hija Sheila, y el prometido de ésta, Gerald, están reunidos alrededor de la mesa. Celebran el compromiso matrimonial de la hija de los Birling y Gerald cuando, de repente, en una escena un tanto atropellada y extraña que encontrará su justa explicación en las escenas finales, un personaje, que se presenta como el inspector Poole, irrumpe en la vivienda interrumpiendo la velada familiar, y comunicándoles el fallecimiento de la joven Eva Smith. Todos los miembros de la familia quedarán desconcertados y sorprendidos, pues en principio ignoran conocer a la señorita Smith. Pero el Inspector Poole, los interrogará uno a uno, aflorando las relaciones que cada miembro de la familia ha mantenido con la joven, revelando preocupantes e inmorales vínculos entre ellos y dejando al descubierto embarazosas situaciones para los respetables miembros de la familia Birling

 

El británico Guy Hamilton dirigió esta interesante historia de suspense que es un ataque a la doble moral y la hipocresía de la rígida sociedad británica de principios del siglo XX.

 

Basándose en la obra de teatro del escritor y dramaturgo John Boynton Priestley, An inspector Calls (1946), Hamilton construye un afilado relato de suspense y crítica social de una precisión brutal. El director británico es recordado, sobre todo, por haber dirigido algunos de los títulos más inolvidables de la saga de James Bond: Goldfinger (1964), Diamantes para la eternidad (1971), Vive y deja morir (1973) y El hombre de la pistola de oro (1974), antes de que la serie derivara en una carrera sin fin a la búsqueda de un mayor frenesí visual, de una mayor espectacularidad en la acción, al tiempo que se aportaba, no sé si intencionadamente o no, una mayor banalidad a las entregas del espía más famoso de la historia del cine.

 

Ha llegado un inspector.

 

 

Ha llegado un inspector tiene, por lo tanto, un marcado carácter teatral.

 

Esto, así expresado, puede tener ciertas connotaciones peyorativas. Pero, bajo mi punto de vista, ocurre todo lo contrario. Guy Hamilton logra una exquisita puesta en escena, regalándonos encuadres verdaderamente maravillosos. Sé que es una tontería, pero me ha recordado a los precisos y espectaculares enfoques de interiores que el maestro John Ford gustaba de regalarnos a los que amamos, sin reservas, su cine. Narrativamente, además, acierta al asignar un flashback a cada uno de los miembros de la familia Birling para ponernos en antecedentes de la relaciónde éstos con con la joven Eva Smith. Flashbacks que son un prodigio de concisión narrativa.

 

 

Unas retrospectivas breves y sintéticas a través de las cuales el espectador tiene la oportunidad de conocer más a fondo a estos personajes que, como la luna, tienen una cara oculta.

 

 

La claridad en el relato y la síntesis vuelven a ser, una vez más, protagonistas y, al mismo tiempo, elementos imprescindibles de las (inagotables) obras maestras que nos ha ido legando este arte que vino en llamarse, del siglo XX. No sin razón, pues en esa era se alumbraron sus más perfectas e irrepetibles creaciones.

¿Pero quién es este inspector?

Desmon Davis fue el responsable de la adaptación de la obra de Priestley,  que unido a la narrativa diáfana de Hamilton logra despertar el interés y la curiosidad del espectador desde los primeros momentos de la película.

 

 

Yo diría más: esa atención no deja de crecer a lo largo del metraje hasta su asombroso, original y, ciertamente desconcertante final que, como imaginarán ustedes, no tengo intención de desvelar aquí. De los componentes del reparto, únicamente Alastair Sim alcanzó cierta notoriedad participando en numerosas películas a lo largo de una dilatada carrera. Estoy seguro lector que, si eres aficionado al cine, su rostro te resultara si no familiar, al menos conocido, cuando lo veas en pantalla. Pero he de decir que, salvo Jane Wenham, que da vida a Eva Smith en la que me parece la recreación más floja de la historia, el resto de protagonistas nos ofrecen una interpretación de altura.

 

 

Ha llegado un inspector es un clásico que reposa en el Inspector Poole.

 

 

Ha llegado un inspector. Reseña Cine
Ha llegado un inspector, cuestiona la prepotencia de la clase alta, su poder y su hipocresía

 

Tampoco quiero entreteneros mucho más. Pero os aseguro que Ha llegado un inspector colma sobradamente las aspiraciones de cualquier cinéfilo, por exigente que sea. Pero si me gustaría finaliza con un par de reflexiones. La primera sirve para reflejar el grado de narcisismo y artificio que queda patente en estos personajes que, caen en el horrible defecto de creerse mejor de lo que son. El cinismo de estos personajes resulta evidente: solo se muestran preocupados cuando su imagen y su reputación, cuando su lado público y visible, corre peligro de deteriorarse. Afortunadamente, hay un resquicio para la esperanza, que dejo que el espectador que tenga la suerte de no haber visto todavía esta película, descubra por sí mismo.

 

Ha llegado un inspector… ¿Pero quién es este inspector y que quiere de ellos?

 

Apreciado lector, me tomo la libertad de darte un pequeño consejo: si no has visto esta película que hoy toma el protagonismo en esta sección, Cine del Suspiro, te prevengo de que quizás lo mejor que podrías hacer es ir corriendo a buscarla y abandonarte en ella. Disfrutarla y regocijarte con los momentos de gran cine que contiene… Y una vez finalizada su visión, si te apetece releer estas líneas de reflexión sobre cómo se reconstruye una historia en misteriosas circunstancias y en ochenta minutos, sin más material que diálogos, intriga y giros, que no pretenden ser sino, un sencillo reconocimiento a formar parte de tantos y tantos títulos que, a pesar de ser estupendos, van quedando por diversas razones, en el olvido y forman parte de una selección de títulos que no te van a decepcionar.

 

 

Ha llegado un inspector es una obra que reposan en el fondo del imaginario colectivo cinematográfico y que es conveniente hacerle justicia.

Darles visibilidad. Pero, sobre todo, gozar con ellas. Obras a las que no les hace falta una excesiva duración para dejar colmadas de nuestras exigencias cinematográficas. Para hacernos exclamar esas palabras, que en muchas ocasiones echamos en falta, y que suenan así: ¡Que peliculón ¡

 


Le pueden interesar los siguientes enlaces:

El verano de Kikujiro. Takeshi Kitano – Reseña

Tomm Moore y la magia del cine de animación.

El ladrón de Bagdad. La felicidad hay que ganársela.

¡Kota, ven! Takashi Murakami- Reseña Cómic


 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *