Érase una vez en Francia. Fabien Nury y Sylvain Vallée – Reseña Cómic

Érase una vez en Francia nos relata la historia de un huérfano judío en la Francia ocupada, alumbrada por el lápiz de Sylvain Vallée y el guionista Fabien Nury. Una historia inspirada en un personaje real llamado Joseph Joanovici, con una trama de destellos negros.

 

Érase una vez en Francia
Érase una vez en Francia

 

 Este título cosechó un gran éxito en todas sus entregas, seis volúmenes comercializados en España por Norma Editorial, tres tomos de dos álbumes cada uno.

 

Las viñeta de Érase una vez en Francia descubre la ambición de un París entre dos guerras, presentando inicialmente al personaje principal como un sobreviviente que despierta compasión; pero según va avanzando la historia lo descubrimos codicioso e infiel. Un mundo en el cual el lector gestiona el sesgo natural de la obra en innumerables momentos. Él no es el único personaje en esas circunstancias dado el carácter central de la obra. Cuestiona a menudo la ambigüedad de Joanovici, mostrando en cada álbum una definición ilustrada, para algunos fue un criminal y para otros un héroe. Un rompecabezas complejo y vasto de un simple vendedor de chatarra que se convierte en el rey del crimen.

 

El suspense palpita siempre con personajes muy expresivos, capaces de transmitir en todo momento emociones con narraciones muy fluídas.

 

El vínculo a lo largo de la historia de omnipotencia y malversación de Joseph Joanovici con el séptimo arte, es latente en cada página; nos recuerda títulos como la trilogía de Francis Ford Coppola en El padrino o Sergio Leone en Érase una vez en América. Una larga lista que a través de los años, las figuras del crimen nos descubren una sociedad velada del cine negro con tramas sobre la amistad y el amor principalmente, y a veces con detestables elecciones egoístas. Nuestro protagonista me recordó la figura que interpreta Alain Delon en El otro Sr. Klein de Joseph Losey (1976). Un judío dotado de un impulso vital irreprimible que se beneficia de la ocupación.

 

Un retrato íntimo de personajes erguidos en las nutridas viñetas de historias que ganaba en profundidad. Un dibujo refinado de tono amargo y duro, lleno de referencias en detalles de contexto en la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana. Una oportunidad de transcribir ese pasaje con una habilidad de maestría y simplicidad de línea clara, con una madurez adicional que logra encarnar con fuerza una serie de incalculable calidad.

 

Personajes de Érase una vez...
Personajes de Érase una vez…

 

El equilibrio correcto entre la reconstrucción histórica, (excelentemente documentada), una historia original como tronco principal, apoyada en el dibujo semi-realista y clásico de Vallée, es excelente, y se nota que ha dedicado tiempo e interés en intentar proporcionar fuerza a los diálogos, fundamental en la serie, proporcionando luz a un escenario muy manido. Siempre doloroso con el lado amoral del judío chatarrero que sólo piensa en el dinero, casi desprovisto de sentimientos que lo emparenta en una falsa abnegación. Deshonesto, admirado y odiado que no inspira confianza.

 

Un análisis de un personaje digno de las grandes novelas del siglo XIX.

 

 

Una magnífica serie que oscila entre biografía y novela, camina entre los límites de cómic histórico. Representada en colores barrocos y masas de sombras que crean profundidad con trazos de marcado contorno y volumen, estableciendo una atmósfera fascinante en un momento oscuro. Nos obliga a cuestionarnos a nosotros mismos la dificultad de elegir en la vida, las elecciones que debes tomar en momentos donde sobrevivir depende de la capacidad de superar emocionalmente unos acontecimientos tan fuertes y horrendos, casi contradictorios, cediéndonos el testigo de ese grado de confusión difícil de digerir.

 

Érase una vez en Francia relata la gran “metáfora de la vida” que es cómo el ser humano en determinadas circunstancias. Algunas veces somos “capaz de lo mejor y de lo peor”.

 

 

Serie imprencisdible del cómic europeo. Unos acontecimientos fundamentales en una historia de horror, de corte realista llena de atrocidades y circunstancias difíciles, que deviene sombría pero con toda una declaración de intenciones en un rotulado rico y expresivo que no te dejará indeferente. Si la califico de obra maestra que me disculpe la osadía, porque sin duda lo es.

 

Reseña a cuatro manos:

Susana Gómez García

Isabel Novoa

 


 

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