Mort Cinder de Oesterheld y Breccia – Reseña

Mort Cinder. Séptimo&Noveno

Mort Cinder Séptimo&Noveno

Mort Cinder de Oesterheld y Breccia, es la muerte que nunca sucede, la brecha que imprime el blanco como color de fantasía, terror y suspense, con una violencia

peculiar… la del interior.

 

 

Mort Cinder de Oesterheld y Breccia exploran las emociones e instintos naturales con historias y la Historia, a través de una afinadísima carga dramática. Cada episodio se inician siempre con un elemento que aparece en la tienda de Ezra. Los objetos siempre estan impregnados de vida, de historias sin ningún control del tiempo pasado y en una dimensión gráfica que se resuelve de manera contundente, un catálogo de narrativa mixturada con un mecanismo de extraordinario dominio con la tinta.

 

Una recopilación de las que hacen historia y que todo el mundo debería leer:

Mort Cinder de Oesterheld y Breccia.

 

Un destino firmado por Oesterheld y trazado por Alberto Breccia, demostrando un oficio que pervive en la historia del noveno arte como una de las obras más importantes de la historieta. Las páginas reproducidas en esta fantástica edición de Astiberri proceden en su inmensa mayoría de escaneos directos de los originales de Alberto Breccia. El resto se ha impreso a partir de los materiales en mejor estado que Astiberri pudo localizar.

Hector Germán Oesterheld nació en Buenos Aires el 23 de junio de 1919. De ascendencia alemana, durante su juventud leyó todos los clásicos de la literatura de aventuras y ciencia ficción. Comenzó en la editorial Abril en la década de los 50. Escribió guiones con Hugo Pratt para la series; Sargento Kirk, Ernie Pike o Ticonderoga. Creó varias series Sherlock Time, L`Ethernaute, y un largo etc… Eternauta se considerará su obra maestra, un viajero de la eternidad ayudado por los trazos de Solano López. Sus obras sentenciaban cada vez más conceptos de realidad e identidad política que atendían a un compromiso de escritura delimitada al fruto de su posicionamiento por la democracia, ello lo expone a un trágico final junto a su familia que sumó a la lista más vidas entre los miles de desaparecidos durante la dictadura.

 

 

Oesterheld era un hombre muy culto y un cinéfilo empedernido.

 

Licenciado en Geología, comenzó a escribir guiones y relatos de aventuras, el recurso de la escritura le trasladó a la novela gráfica. Su intensa dedicación y el éxito de sus tiras lo llevaron a no abandonar nunca la historieta, enmarcó como nadie la sensación de angustia y terror en los personajes sometidos a ambientes tenebrosos… detestaba el héroe solitario y al hombre lo hacia más reconocible, suministraba historias mientras recorría el mundo en el salón de su casa escribiendo, historias muchas veces infectadas por los esclavos del miedo.

 

 

Uno de los iconos de la historieta mundial: Alberto Breccia.

 

 

Alberto Breccia fue un historietista uruguayo que desarrolló toda su carrera en Argentina. Se le considera uno de los mayores representantes  y uno de los iconos por antonomasia de la historieta mundial su dibujo va más allá transmite mensajes específicos y sentimientos expresivos. A los 19 años inició su carrera como historietista en una revista de barrio. Su trabajo empieza a ser reconocido a partir de Vito Nervio, que dibujo desde 1947 a 1959.

 

 

 

A finales de la década de los 50 conoció al guionista G. Oesterheld con el que realizará algunas de sus obras más significativas, como Sherlock Time, Mort Cinder, Vida del Che Guevara (dibujada al alimón con su hijo Enrique) y una nueva versión de El Eternauta. En 1973, con textos del poeta Norberto Buscaglia, realiza una adaptación de Los mitos de Cthulhu, de H.P. Lovecraft y un largo etc… Falleció en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1993

 

 

 

Breccia contruia los rostros sobre luces y sombras, descubriendo un serio influjo de Rembrandt. El maestro logró siempre encontrar el alma de cada uno de los personajes.

 

 

 

La seriación de viñetas que giran alrededor del hombre eterno Monrt Cinder, acentúa el proceso de composición de cada historia con unos personajes de facciones definidas y textura muchas veces irrespirable. Consta de nueve episodios  0.-Ezra Winston, el anticuario, un prólogo creado antes de desarrollarse el Sr. Cinder. 1.-Los ojos de plomo 2.- La madre de Charlie 3 – La torre de Babel 4.- En la penitenciaria: Marlin 5.- En la penitenciaria: El Frate 6.- En la penitenciaria: El vitral 7.- La goleta de los esclavos 8.- La tuba de Lisis 9.- La batalla de las Termópilas.

El humanismo socialista de Oesterheld condena a Mort a la eterna resurrección, un viajero del tiempo pasado reconstruido en inevitables paralelismos. Una intersección entre la muerte y la historia o un hombre que arrastra un lastre de pasado asesino y corriente filosófica. Los personajes salidos de la imaginación acompañan las hojas en aparente conveniencia histórica, de retrospectiva humana. Breccia dominaba el clima, lo enriquecia mostrándonos la viñeta a través de las texturas claroscuro expresionistas, implicando la mente del lector a un hilo de sufrimiento con indicios de imenso contenido emotivo con un cambio brutal del negro al blanco y de un trazo complejo a otro más aseado. Un estilo copiado mucho después por otros autores, como Frank Miller.

En una entrevista de Antonio Altarriba a Breccia destacó estas línea:

Antes de llegar a graficar —es decir, con lámparas, con velas—, yo estudiaba con mucho cuidado la iluminación, buscando efectos que me importaban y utilizando, en aquel entonces, más que nada las hojas de afeitar para trabajar en lugar de la pluma o el pincel […]. He usado hasta manubrios de bicicleta para dibujar, aunque puede parecer exótico, salpicaduras, tramas mecánicas, témpera blanca, arañazos con punzón, cepillados, manchas de agua, sellos a partir de diferentes objetos como tampones o hilos pegados y, sobre todo, el uso de la cuchilla Gillette como espátula y pincel de tinta a la vez.

 

Breccia no dudó en utilizar conceptos y técnicas más vanguardistas en el arte de su tiempo, multiplicando infinidad de posibilidades y variando el discurso en un sentido más gestual, más contrastes fuertes entre volúmenes, unos iluminados y otros ensombrecidos ,elevando la historia a obra maestra muchas veces sin acompañar al texto escrito y protagonizando la sombra de una sensación, o un pensamiento que interactúa con la narrativa otorgando mucho equilibrio a la composición.

 

La fisonomía del personaje inmortal Mort Cinder es la del asistente de Oesterheld, Horacio Lalia y ahormado en la novela El vagabundo de las estrellas (1915) de Jack London y El inmortal (1949) de Jorge luis Borges. En ellas se resaltaba el poder del espíritu y la resistencia hacia el sufrimiento. Para el anticuario Ezra Winston. Breccia utilizó como modelo su propio rostro envejecido.

 

 

 

Quizás para poder comprender la magnitud de Mort Cinder de Oesterheld y Alberto Breccia necesiteis un fragmento inédito de 1974. Nunca se llegó a publicar pero la composición detalla a la perfección que, en la creación de atmósferas esta el secreto de esta maravilla del noveno arte.

Un fragmento inédito de 1974:

 

Llego a mi franqueado una puerta. No una puerta como todas, de esas que te traen del sol de la calle o te juntan con la gente o te cierran con llave en el mundo.

La puerta que abrió Monrt Cinder para llegar hasta mí fue una tumba. Si, Monrt Cinder vino del “allá”, del otro lado de la muerte y el tiempo. Y desde entonces está conmigo. Me ayuda a atender el negocio. Pero hace más, mucho más que odenar o restaurar las cosas viejas, las antigüedades que vendemos. Las cosas viejas quedan impregnadas de la vida que las envolvió. Pero pocos pueden captar las angustias, las emociones que quedaron atrapadas, fósiles, invisibles, dentro de las cosas viejas. Soy de esos pocos, por eso mi vocación de anticuario. Y mi fascinación por los templos, del credo que sean.

 

Tanto ruego, tanta esperanza, tanto dolor duermen en los muros de un templo. Mi fascinación también por las armas, cargadas para siempre con la muerte que alguna vez dieron. Muerte quizás criminal, quizás liberadora.

 

Mort Cinder capta más, mucho más que yo o cualquier otro en esta vida cristalizada para siempre. Mort Cinder es quizás esa vida que se quedó incrustada en la materia inerte (nunca diré muerte) de las cosas. Y digo quizá porque ni yo, que viví tanto como él, sabría decir quién es Mort Cinder. Ezra”

Mort Cinder de Oesterheld y Alberto Breccia no es eterno, sino infinito. Únicamente la carne muere, el espíritu perdura.

 

Astiberri edita el integral de Mort Cinder con la introdución de un prólogo de Juan Díaz Canales, quien subraya: “Mort Cinderes sin duda una de las obras cumbres del blanco y negro. Pocos autores han utilizado la luz con la maestría de Breccia, capaz de dominar al mismo tiempo un grafismo realista y una puesta en escena expresionista, jugando como los maestros del cine con el valor psicológico y simbólico de la iluminación”.

 

Esta obra, con sus certezas, nunca deja de ser una hermosa incógnita. Inclusive para Ezra, que tanto lo ha conocido; hasta para nosotros que leimos sus historias; incluso creo que para los autores que lo crearon.


 

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