Michigan. Julien Frey y Lucas Varela- Reseña Cómic

Michigan de Ponent Mon reseña Cómic

Michigan. Julien Frey relata la vida de Odette representando la sensibilidad en múltiples detalles, una perfecta antesala para el trazo de Lucas Varela.

Michigan. Julien Frey y Lucas Varela ficcionan una historia real, una fuente de inspiración en más de 60.000 militares norteamericanos que se casaron con mujeres extranjeras, en el camino de una”War bride“. El lápiz de Julien casa a la perfección con la personalidad de la tía-abuela. Consigue retratar sin pretensiones un elenco familiar que recupera anécdotas fraguadas entre Francia y Estados Unidos, en medio de dos períodos. Con un interludio ingenioso y prometedor el autor despunta con un humor mordaz y de una forma casi instintiva. Como continuación se cruza una crónica que adquiere consistencia propia, coqueta, pequeña y de manera sencilla el formato cómic cobra vida con Odette.

 

Julien Frey sigue su particular deseo de contar historias y nos reproduce de forma extraordinaria el estatus del inmigrante tan bien trazado en esta obra.

 

 

Michigan reseña cómic

 

A lo largo del siglo pasado las vidas que se contabilizaron en torno a la Segunda Guerra Mundial continuan con fuertes raíces en nuestro día a día. He leído muchas historias pero nunca sobre las mujeres francesas que se casaron con soldados.

Una lectura enriquecedora sobre el destino de unas 200.000 europeas que dejaron su núcleo familiar y sus raíces por un amor que llamó a su puerta. Bajo esa premisa miles de mujeres, cruzaron el charco alejándose de las huellas del caos y la pobreza. Algunas historias fueron adelante, otras se quebraron y es que la diferencia cultural transoceánica siempre ha estado ahí.

La fluidez narrativa de Michigan de Julien Frey y Lucas Varela, llena de nostalgia y ternura las hojas.

 

 

 

La premisa se desarrolla a través de una anciana como protagonista, de una forma no lineal viajamos desde Paris del 2010, a la Francia del año 1944, de Detroit al gran lago Michigan con la casa familiar como sede. En un marco mitad urbano, mitad campestre las tablas recopilan el esquema narrativo, e iremos conociendo a casi toda la familia, americanos, polacos y franceses con voz de relato… en un intrincado universo de estereotipos que los estadounidenses tienen sobre Francia.

 

 

 

Michigan reseña cómic

 

La obra capta y se sintetiza en una meta de coherencia estilística muy detallada, sobre todo en las páginas dobles que insieren de alta carga emocional a la historia, un mundo en perpetuo cambio. Siguiendo este planteamiento la sencilla paleta de colores de Varela se extiende en una gama de solo 4 o 5 tonalidades para construir una historia de aspecto espontánea y sutil. Duramente ensombrecida por la devastación de la Guerra, pero dominando los resortes de esperanza, armando un recorrido de melodioso amor y fuerte personalidad.

Para entender a la tía abuela de Maud, una parisina que deja su país para casarse con un soldado estadounidense, jugaremos con pocos elementos pero intuimos un rico abanico de elementos expresivos que profundizan en perfecto equilibrio. Con el aventuroso viaje de Julien, admirablemente sincronizado como cronista, conectaremos en distintas capas narrativas que enmarcan el interesante contexto familiar que aporta virtudes en un viaje generacional.

Michigan planea sobre un escenario de superficie bélica, que dejó huella en la protagonista.

Esta maraña de destinos se inicia con el guionista como protagonista, alrededor edifica una historia en la que no profundiza demasiado, orillando muchas veces un relato que promete para prestar un punto de vista poco sustancial en la rica personalidad de la anciana protagonista. Concretando mediante la expresión artistica, una larga etapa de guía emocional en la inmigración del final de una guerra.

La caracterización de los personajes y la composición de la obra bien se merecian profundizar un poco más en la historia personal, pero la edición en la que se ve envuelto el título revisita el pasado en sólo 144 páginas de encuadernación rústica con solapas, dejándonos sabor a poco, pero con ingredientes de sobra para disfrutar una vez más de otro título editado por Ponent Mon en una escalada de obras imprescindibles.

 

En definitiva, Michigan de Julien Frey y Lucas Varela lo hemos disfrutado muchísimo. Para los que necesiten coordenadas os detallo que es una historia sugerente, que tristemente no pormenoriza, pero nos descubre personajes fascinantes y valientes. Aporta dinamismo y acredita emociones que quedan intactas y se pueden extender en el tiempo, mientras sostienen un discurso de amor que desvela un texto oculto de yuxtaposiciones muy interesantes.

 

Reseña a cuatro manos por;

Susana Gómez

Isabel Novoa

 


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