Adler INTEGRAL 1 y 2

Adler integrales en septimoynoveno

Un trotamundos con un marcado estilo propio, que alcanza alturas inimaginables, perfectamente hilvanadas en emoción y aventura.

Interior de Adler

La esencia de la aventura moderna, ADLER.

Adler Von Berg, piloto alemán de aviación de Luftwaffe fuerza aérea de la Alemania nazi–  sufre un accidente sobrevolando el Himalaya. Perdido en un continente de aventuras y tras varios días a la deriva, encuentra un avión perfectamente equipado. Deseoso de encontrarse con su amiga Helen en la India despega sin sospechar que comenzará una nueva vida como cazatesoros y espía. Tras desertar del ejército nazi en 1942, funda una compañía de transporte aéreo en la India. La serie, compuesta de 10 álbumes, está ambientada  entre 1948 y 1951. Un periodo lleno de tensión política y de incertidumbre. Últimos coletazos de la posguerra y comienzo de la guerra fría que dividiría al planeta en dos bandos irreconciliables durante más de cuatro décadas. Un escenario único que motiva la lectura de esta obra inmersiva, protagonizado por un desconocido capaz de las más heroicas hazañas.

La originalidad de Sterne consiste en reconstruir un mundo forjado a través de las películas y lecturas de su juventud. La evocación literaria que el historietista utiliza cobra vida a través de sus planchas de trabajo. Porque en Adler hay una presencia constante estas novelas o para ser más precisa de su recuerdo. Haciendo de bisagra de unión con sus trazos. Establece la premisa de dotar de intriga, fuerza y coherencia las viñetas del aviador destilando una mezcla de recuerdos y referencias de la cultura pop. Cada historia se desarrolla en dos tomos a excepción del tercero y cuarto título. Evolución que deviene de su experiencia como profesor de literatura, y gran admirador de Alexandre Dumas, Jack London y la literatura folletinesca. Al igual que el propio Adler, el autor volaba cada ves mas alto.

Envuelto del intenso aroma que dan los problemas, Adler perpetua estas aventuras en el tiempo.

El tono del Adler es puramente aventurero, situando al lector a lo largo de todo el globo. La viñeta a modo de avión viaja de escala en escala en un continuo y evocador tour de force narrativo. Todo bajo un relato potente, capaz de superar los problemas que surgen en el desarrollo de la historia. Estamos ante un cómic que no escatima para definir a sus protagonistas. Sterne dedica más viñetas de las justas para que empaticemos con él personaje. Es extremadamente perfeccionista, capaz de recordar cada ilustración el porque dibujó de tal manera. A medida que evoluciona el personaje interiormente se refleja un cambio de estilo gráfico. Algo que en la cubierta de “La guarida del Katama” se hace patente.

Dibujos estilizados pero realistas de fondo. Expresiones miminalistas, es quizas el sello de su dibujo, para las caras, pero magistralmente vivas. Precisión, volumen y movimiento, un puñetazo o una torta tenían que hacerte daño. Sterne elude cualquier rodeo para capturar la dimensión del héroe. Construye al personaje a través de la lectura y enjuicia su personalidad por sus acciones –y decisiones– alejándose asi del típico tío duro. Un arquetipo tan característico como usado en el noveno arte. Pero a pesar de este novedoso enfoque y la calidad de los álbumes, Adler no conseguía el éxito esperado con su público. Un álbum cada dos o tres años no enganchaba en un mercado volátil y lleno de novedades mensuales, y si con la crítica y sus compañeros. 

Boceto de Adler

Adler no es un tipo rudo, es de una noble familia bávara, un ex oficial de la Luftwaffe que ha mantenido el sentido del deber

Sterne no solo se molestó en definir perfectamente a su protagonista. En el apartado mujeres tuvo igual cuidado. Sus protagonistas son fuertes, con carácter, independientes, femeninas pero no por ello débiles. A la altura de sus homologos masculinos es necesario pelear. La más compleja de ellas es, sin duda, Helen. Una irlandesa con pasado de contrabandista que navega entre Calcuta y Singapur. A ella le atribuia la iniciativa de la ruptura, mostrando un héroe llamado Adler sin la imagen de «macho» equiparando roles de manera revolucionaria en el noveno arte. Evidenciando un personaje masculino en una situación de desorden, remordimiento y ternura.

Página interior de Adler

Fue una época donde la geografía era aun imprecisa, donde todo en la vida no estaba compartimentado formateado ni cerrado de manera definitiva. Era el tiempo del crepúsculo de la aventura, el mundo de las novelas de Ernest Hemingway y Josepm Kecsel. 

Resultan imprescindibles estos integrales, Ponent Mon agrupan la fecunda huella que se inició con la revista Tintin. A partir de 1985 hasta el 2003. Reeditado en el 2008 en 2 volúmenes de 5 álbumes cada uno. Rematando con su madurez artística el modo que se integran sus últimos trabajos. Fuerte y dotado de intriga, con giros y vueltas, imágenes cinceladas, colores otoñales. Era la «línea clara«, que encontró una segunda juventud. Su carácter humano era el justo para el heroísmo. Los peligros aumentan y el suspense se vuelve cada vez más agonizante.

El segundo, y último integral contiene otros cinco álbumes creados antes de abandonar su serie fetiche, para dedicarse a Blake & MortimerLa maldición de los treinta dinarii”, el 19º álbum de la famosa serie, cuando encontró la muerte de repente. Su esposa Chantal De Spiegeller completó su trabajo. No puedes evitar leer cada hoja con el pesar de que en breve se acabaran las viñetas.

El primer episodio encalla en la nieve con su avión, el último sobrevuela un paisaje nevado … cerrando el círculo.

Adler, cerrando el círculo
Adler. Portada integral 1
Adler. Portada integral 2

(Por expreso deseo de la comicteca y en honor a la verdad esta reseña se PUBLICA ORIGINALMENTE EN La comicteca, bajo mi autoría Isabel Novoa. Y bajo la corrección del Sr. Rodrigo Pérez Miguel)

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